Gerald Bermudez / freelance

 
 

En la parte alta de San Salvador se pueden escuchar palabras de aliento, quejidos de dolor, exhalaciones fuertes y sobre todo muchas risas. Es el fin de semana de entrenamiento del programa Riesgo Cruzado.

16 periodistas de centro y sur América se reunieron entre el 12 y 14 de agosto para recibir instrucción en primeros auxilios, defensa personal, primeros auxilios emocionales y respuesta a ambientes hostiles.

Esta iniciativa que surge como respuesta a la violencia sufrida por los periodistas salvadoreños ha cruzado fronteras y ha llegado hasta Colombia en 2019.

Tres días de entrenamiento intensivo para probar principalmente cómo responder a una situación potencialmente peligrosa en un entorno hostil en el que los disparos, la censura, las intimidaciones y las ofensas hacen parte del reflejo de lo que todos debemos soportar a diario durante nuestro ejercicio periodístico.

Después de los tres días del curso básico los estudiantes regresan a sus países de origen entendiendo de qué son capaces y cómo pueden responder por sí mismos y sus colegas.

Esta iniciativa es necesaria y obligada para todos los periodistas en el contexto latinoamericano en el que cada día surgen nuevas amenazas en su contra sin que se vislumbre un cambio profundo en el futuro.